domingo, 12 de mayo de 2013

Las Cuatro Realidades de la Vida

Inspirado en el gran maestro Confucio y su doctrina. Llegaron un pollero, un estraperlario, una madre con niños y un comediante. Unas palmeras gordísimas se extendían a lo largo de la zona de recreo, parque y terraza de verano. A mi lado mi coacher personal y amigo Triburcio oía mi incesante quejar de depresion nacional que yo sufría, dolores en espalda y moqueo. Los que llegaron no hablaban pero prepararon un rosco cuádriple con inyección de bombonas independientes, comenzaron a calentar ollas de comida y peroles varios provenientes del bar. Nadie hacía preguntas y por supuestos el vacío de respuestas se iba haciendo grotesco.

Sin mas ni mas Triburcio me dijo: "Maria en sala puedes ser lo qe kieras desde alan delon hasta una lavadora" - ¿quéeeee!? - respondí yo, y se hizo un silencio meritoso. Comentamos luego después el tema de la criminalidad social, tópico en el que Triburcio estaba escribiendo su nuevo ensayo, "Diferencias", y el cuál le fascinaba. Cómo un político, banquero, empresario u otra índole de especímenes en ostentación del poder transcripto podía influir en las vidas de docenas, cientos o miles de cientos de personas. La novela de crimen social no había hecho mas que empezar con el Tribur. Como siempre nos situábamos à la vangard.

"Yo como gratis, y Yo bebo gratis, y tú tienes que venir y pagarme a mi y Yo hago lo que me da la gana pa eso mando Yo." Extraído de la nueva versión apostulense de Quad. Los Sinhambre alzaban el libro y gritaban: "¡Éste es el libro, Éste!", gritos casi posesos y aterradores retumbaban por las noticias.
Lo malo será cuando los Conhambre griten: "¡Queremo pan, queremo pan!", pensó Martín mientras mordisqueaba un pepino.


Fumé de Jura

Salsa de complicada elaboración de origen francés. Una salsa no de rectificación, sino de consolidación en los movimientos y empujes de uno mismo, sus adevanes y desvíos. La salsa se elabora a partir de un madurado proceso del isleño whisky y su mística creación: "Superstition". Superstition es un whisky para los tranquilos, esperados y con unos minutos de mas, como decía la canción culé:

-Olas y gaviotas sonido de fondo- 

´Siempre puedes ir hacia el mar ó hacia la montaña,
pero es mejor la montaña,

-Estribillo-

no sirves para nada, mi padre me decía, no sirves para nada.´

-Culmina bandurria pirenáica y palitroques aragoneses.-